domingo, 5 de febrero de 2017

De como ella intenta (sobre)vivir.

Hace mucho tiempo que no escribo. Que no os escribo.
Podría excusarme con la falta de tiempo, o la falta de momentos, o la falta de inspiración.
Pero la realidad es que me faltan ganas. Motivación. Energías. Como queráis llamarlo.

El 2016 acabó mal. Podría haber acabado peor, sí, pero lo hizo llevándose a dos personas que eran fundamentales en mi vida en esos momentos. Llevo desde entonces intentando (sobre)vivir, consiguiéndolo de la mejor o peor manera, pero en ello estoy.

Por supuesto que no pretendo que este texto sea algo bonito o algo estético, sino algo real. Real como que me he planteado irme de Málaga aun sin haber acabado la carrera porque esta puta ciudad que amo me está consumiendo poco a poco. Real como que he querido tirarlo todo a la basura y desaparecer para siempre.
Real como que mis únicos motivos durante un tiempo fueron mi madre, y Dante.

Y no quiero más esta situación.

Quiero acabar de recoger el desastre y los rotos, pasar página y cerrar el libro de una vez por todas. Me cuesta, como es evidente, pero tengo que reconocer(me) que lo estoy intentando consiguiendo.

En fin... que esto es solo una pequeña actualización de los últimos 9 meses sin publicar por aquí. No he desaparecido (aunque a veces era un OJALA con mayúsculas), pero resulta que estoy empezando a encontrar los motivos que tanto buscaba para salir adelante y empezar a construir mi nueva vida. Con sus objetivos, metas, comienzos y finales. Pero una nueva vida a fin de cuentas.

No os voy a mentir, me da mucho miedo pensar en como puede ser mi vida de aquí a septiembre, pero habiendo perdido tanto por el camino... no tengo miedo en seguir luchando.